Un acólito recoge la vela restante y la sostiene detrás del altar. Se produce un gran estrépito, que representa el caos de la naturaleza tras la muerte de Nuestro Señor. La vela se apaga y todos se marchan en silencio.El oficio de laudes concluye con el Benedictus, durante el cual se apagan progresivamente las seis velas del altar, así como las luces de la iglesia.Tinieblas del Sábado SantoUn canónigo canta una de las leccionesTinieblas del Viernes SantoDurante el Triduo Sagrado, el oficio nocturno de maitines y laudes tienen una liturgia especial, llamada Tinieblas. En este caso, el oficio se anticipa y se celebra la noche anterior.
Una estructura triangular, llamada tenebrario, contiene quince velas. Una vela se apaga al final de cada salmo.